“Sin salida” (“Trespass”) (2011)

Dir. Joel Schumacher

La carrera del director norteamericano Joel Schumacher es ciertamente una llena de contrastes: tras comenzar con un meteórico ascenso al realizar dos de los clásicos definitorios de la cultura pop de la década de los ochentas (por supuesto nos referimos a “St. Elmo’s Fire” y “The Lost Boys”), Schumacher cimentaría una reputación de artesano efectivo con una serie de thrillers de aceptable calidad, pero desafortunadamente terminaría por tropezar desastrosamente con un gran clásico de la infamia: “Batman & Robin”, cinta que terminó la primer saga fílmica del Caballero de la Noche y que irremediablemente se volvió un lastre en la carrera de Shumacher. A partir de ese punto la obra de Schumacher es un tanto dispar, pues si bien ha tenido un par de aciertos (“Phone Booth”), en su mayoría los resultados no han sido muy favorecedores. “Trespass”, thriller del 2011 protagonizado por Nicolas Cage y Nicole Kidman, es tristemente otro ejemplo de esto.

“Trespass” (en Español “Sin salida”) es la historia de la familia Miller, la cual está compuesta por el hábil comerciante de diamantes Kyle (Cage), su esposa Sarah (Kidman) y su hija adolescente Avery (Liana Liberato). Los Miller viven en una moderna y lujosa mansión en medio del bosque, y aunque llevan una vida privilegiada, no son una familia muy funcional, pues Sarah sufre de aburrimiento y abandono por parte de su esposo, quien parece rechazarla, ocultándose en su absorbente trabajo. A su vez, Avery es rebelde y desobediente, al punto de escaparse de la casa para irse a una fiesta. Cuando Kyle nuevamente se dispone a salir de casa para un negocio, un grupo de criminales disfrazados de policía irrumpe en sus casa y amaga a los Miller con la intención de robar diamantes. Lidereados por Elias (Ben Mendelsohn), los criminales torturan a la pareja, pero Kyle decide usar sus habilidades y negociar con ellos. Sin embargo, las cosas se complican cuando Sarah reconoce a uno de los criminales.

Con el tema de un grupo de criminales aterrorizando a una familia, el guión del debutante Karl Gajdusek no puede evitar remitir a cintas de horror como “The Last House on the Left” o “Funny Games”, sin embargo, Gajdusek no sigue la misma línea y por el contrario, lo que explora en “Trespass” no es el horror, sino el suspenso, construyendo un thriller donde la duda es si Kyle Miller logrará usar sus habilidades para negociar su salvación. La premisa no suena mal, pero desafortunadamente Gajdusek hace un terrible trabajo al desarrollarla, cayendo en clichés, incoherencias y ridículos, pues los personajes parecen olvidar el sentido común con el fin de avanzar la trama. Claro, hay puntos interesantes, como el personaje de Sarah y sus conflictos matrimoniales que podrían haber culminado en una infidelidad. Pero Gujdusek no logra hilar las ideas y con humor involuntario, ultimadamente la historia se asemeja más a una farsa mal realizada que a un serio thriller de suspenso.

La dirección de Joel Schumacher no ayuda en mucho en levantar el desastre de guión con el que hay que trabajar. De hecho, el pulido trabajo que realiza Schumacher (apoyado en una muy buena fotografía de Andrzej Bartkowiak) más que ocultarlos más bien realza los defectos del guión. El estilo de Schumacher, tan visualmente colorido, tan claro y pulcro, resulta quizás demasiado pulido como para el tipo de historia que trata en “Trespass”, demasiado limpio, demasiado estilziado. Y aunque Schumacher sabe manejar el suspenso bien (como ha probado en la ya mencionada “Phone Booth”), en esta ocasión pareciera como si, aburrido por su propia historia, Schumacher simplemente hubiera dejado el barco a la deriva. El resultado: un ritmo muy descuidado, una falta total de suspenso, y una serie de secuencias donde lo que más falta es el sentido común. Claro, ciertamente es el guión de Gajdusek donde se originan la mayoría de los problemas de “Trespass”, pero la dirección de Schumacher luce bastante floja.

Respecto al elenco, es un tanto extraordinario ver a dos ganadores del premio de la Academia, Kidman y Cage, tratando de salir adelante en una cinta tan desastrosa. Aunque no es la primera vez que Nicolas Cage se ha visto invlucrado en una debacle, al menos en anteriores ocasiones Cage entregaba actuaciones con cierto convencimiento, como con un genuino interés. No es el caso de “Trespass”, donde solamente se limita a brindar una sobreactuada versión de su clásica interpretación de desesperado. La bella Nicole Kidman luce perdida en medio del desastre, luciendo desinteresada y abstraída en su interpretación, que se basa principalmente en sobractuados gritos y miradas intensas. El resto del elenco sólo va de mediocre a lastimosamente terrible, con un desaprovechado Ben Mendelsohn tratando de sacar adelante a su pobremente escrito personaje, mientras que Cam Gigandet y Jordana Spiro realizan las peores actuaciones del filme.

Aunque las malas actuaciones y la pobre labor de dirección son ya dos puntos bastante negativos, el verdadero problema de “Trespass” es sin duda el mal guión entregado por Karl Gajdusek. Lleno de giros ineccesarios y carente totalmente de verosimilitud, “Trespass” de Gajdusek es un ejemplo de que aún en la ficción hace falta coherencia en la construcción de los personajes. Dejando de lado lo elitista que podría parecer el diseño de personajes, lo realmente problemático es que los personajes actúen de manera tan incompetente a medida que la historia se desarrolla. Gajdusek no tiene empacho en sacrificar el sentido común en aras de avanzar su historia, prefiriendo emplear inverosímiles situaciones en vez de esforzarse en crear alguna personalidad o motivación para sus personajes. Al final de cuentas, los personajes son meros clichés andantes, vacíos estereotipos que parecieran más propios de una parodia del género que de un verdadero thriller.

Como se mencionó anteriormente, poco hace Schumacher por salvar la cinta del desastre, y el resultado es una muy pobre cinta que carece de interés más allá del morbo que resulte ver a dos ganadores del premio de la Academia en una mala cinta de serie B. Claro, hay algunas cosas buenas, como el estupendo trabajo de fotografía realizado por Andrzej Bartkowiak y el diseño de producción de Nathan Amondson; más sin embargo, estos elementos no son suficientes como para dar vida a una película que simplemente carece de chispa. Sin duda Joel Schumacher sabe como hacer una película, su narrativa es efeciva y la realización adecuada; sin embargo, “Trespass” parece ser uno de esos caso en que el director simplemente perdió el interés. En general un desastre. Un desastre que luce muy bien, pero desastre al fin.

J Luis Rivera