Días de gracia (2011)

Dir. Everardo Gout

Choque de voluntades, pasiones y sueños que se quedan en la cancha, el futbol tiene un encanto tan particular que lo ha vuelto el deporte más popular del mundo. Y dentro del futbol, nada iguala la fascinación que se vive por la Copa del Mundo. Como tradicionalmente ocurre en mega-eventos similares, la criminalidad suele bajar durante el desarrollo de la Copa del Mundo, en una suerte de “días de gracia” donde la atención se dirige a seguir el desempeño de la selección nacional en la justa deportiva. Este fenómeno sirve como marco para la ópera prima del director Mexicano Everardo Valerio Gout, quien tras más de una década de dedicarse a la producción de comerciales y videos musicales (sin mencionar algunos cortometrajes), se lanza a la pantalla grande con “Días de Gracia”, un ambicioso proyecto en el que conviven dos de los elementos más representativos de la realidad del México actual: el crimen y el futbol.

“Días de Gracia” consiste de tres historias que ocurren durante los últimos 3 mundiales de futbol: Corea-Japón 2002, Alemania 2006 y Sudáfrica 2010. En el 2002, Lupe (Tenoch Huerta) es un joven policía que intenta hacer bien su trabajo a pesar de la corrupción y la indiferencia de la sociedad. Tras lograr un reconocimiento por su actuación en un arresto, Lupe es invitado a pertenecer al equipo del Comandante José (José Sefami), lo que lo llevará a descubrir el lado más duro de su oficio. En el 2006, un hombre (Carlos Bardem) es secuestrado al salir de su casa, terminando amarrado y encapuchado en un sótano. Torturado física y mentalmente por sus captores, decide intentar ganarse la confianza del Iguana (Kristian Ferrer), el joven encargado de vigilarlo. Finalmente, en el 2012, Susana es un ama de casa de clase alta que despierta un día con la noticia de que su esposo ha sido secuestrado. Susana deberá enfrentarse a la situación y tratar de mantener a su familia unida.

Escrita por el mismo Everardo Gout (con apoyo de David Rutsala), “Días de Gracia” se mueve entre épocas mientras va hilando sus tres historias, las cuales son bastante diferentes entre sí. Por la naturaleza de la situación que narra, la historia del secuestrado es de carácter íntimo y personal, incluso escuchando los pensamientos del personaje que narra su experiencia. Lo opuesto es la historia de Lupe, que es una con mucha mayor acción pues narra cómo se adentra el joven policía al mundo de corrupción y desesperanza que es la vida de un policía en México. En un punto medio se encuentra la historia de Susana, que conlleva un tono de drama familiar, cargado de discusiones entre ella, su cuñado y el agente encargado del caso. Con tan diferentes elementos Gout construye una trama en la que explora tres lados diferentes de un secuestro, a la par que juega inteligentemente con los saltos temporales para agilizar el ritmo de la narrativa.

Como suele ocurrir en directores provenientes del medio del video comercial o musical, Gout se muestra como un realizador con un gran aprecio por el estilo visual de un filme. Para “Días de Gracia”, se apoya en su fotógrafo Luis David Sansans para desarrollar un look bien definido para cada una de las tramas. De la aridez desoladora del 2002, al frío y claustrofóbico encierro del 2006, pasando por el neutro balance que hay en la trama del 2010. Sin embargo, y aunque esto ciertamente le da al filme una identidad propia, sí existe un cierto exceso de estilización en la narrativa visual de Gout. Como si estuviera decidido a utilizar cualquier ángulo posible en sus tomas, con tal de que luzcan interesantes aunque no aporten nada a la película a final de cuentas. De cualquier manera, cabe mencionar que dentro del exceso, Gout y Sansans logran varias secuencias bastante bien realizadas, principalmente los planos secuencia, donde se aprovecha muy bien el talento de Sansans.

Pero el punto más fuerte de “Días de Gloria” no es su fotografía, sino su elenco, que en conjunto es uno de los más sólidos que ha presentado una cinta mexicana del 2012. Como Lupe, Tenoch Huerta logra una interpretación bastante admirable, natural y efectiva como el policía idealista que se enfrenta al monstruo de mil cabezas que es el crimen de la ciudad de México. Huerta es una revelación de talento, logrando transmitir la dura transformación que vive su personaje con una sobrecogedora veracidad. Dolores Heredia, quien interpreta a Susana es otro punto fuerte del elenco, pues aunque ciertamente su historia (2010) es la menos desarrollada de las tres, Heredia logra una naturalidad y una fuerza increíble en su interpretación de una esposa verdaderamente desesperada. El Español Carlos Bardem nuevamente brinda una notable participación como el secuestrado del 2006, pues sin utilizar el rostro (el personaje está encapuchado el 95% del tiempo), trasmite el miedo y el dolor de la experiencia de ser secuestrado.

En esta su ópera prima, Everardo Gout logra darle una visión fresca y diferente a un tema que se ha vuelto casi un lugar común del cine mexicano actual (el secuestro). Sin embargo, no deja de caer en ciertos problemas que, si bien no representan un obstáculo para su disfrute, si demeritan lo que pudo haber sido una obras mayor. De entrada, Gout no logra escapar la sombra del “Amores Perros” de González Iñarritu, la cual se cierne como un referente estilístico y temático al Gout emplear una narrativa similar a la del a dupla Iñarritu-Arriaga. Otro punto es el hecho de que Gout cae tristemente en un problema común en narrativas así: una historia es considerablemente más débil que las otras. En este caso, la de Susana (2010), la cual es dejada casi de lado frente a las mucho más interesantes (y mejor realizadas) tramas del 2002 y 2006. La diferencia entre estas y la del 2010 es notable, y es un tanto triste pues no sólo es el único personaje femenino importante, sino que la actuación de Dolores Heredia es verdaderamente soberbia.

Fuera de esto, y de los ya mencionados excesos de Gout en cuestión de estilo, esta coproducción Mexico-Francesa es una muy disfrutable cinta que si bien podría carecer de originalidad en su tema, lo compensa con una interesante propuesta visual y un firme conocimiento técnico que revela a Gout como un realizador con una bien definida visión cinematográfica, un explosivo sentido del ritmo y una gran habilidad para reunir un equipo talentoso que lo apoye. A pesar de sus problemas, “Días de Gracia” es pues un muy digno debut para el director Mexicano Everardo Gout.

J Luis Rivera